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Si a cualquiera de nosotros nos preguntaran
cuánto gastamos mensualmente en comida, transporte, ocio, vestido
o calzado, posiblemente tardaríamos unos minutos en responder,
o incluso contestaríamos que realmente no lo sabemos. Tendríamos
que acudir a los extractos de las tarjetas, del banco o a la libreta
de ahorro y sumar para contestar a esa pregunta. Este es un error muy común que en más de una ocasión puede desencadenar en despistes financieros que nos cuesten mucho dinero y disgustos, llegando a casos extremos como el sobreendeudamiento y la insolvencia. En una época de crisis y recesión como la actual, controlar los gastos se presenta como una tarea y una obligación. Si las empresas llevan su contabilidad al día y conocen en todo momento cual es su situación económico-financiera y utilizan esta información para corregir posibles desviaciones y planificar acciones futuras: ¿Por qué nosotros no podemos hacerlo? Al fin y al cabo, nuestra economía funciona igual que la suya, pero a una escala diferente. Para ayudarnos a poner en orden todos nuestros números, existe una herramienta muy útil que es el presupuesto.
Es un instrumento de previsión
y anticipación que se elabora a partir de los ingresos y de los
gastos.
Cada persona puede encontrar un motivo, según el objetivo y el fin que persiga. Podemos destacar:
Un modelo de presupuesto, sería este:
Para trabajar con el presupuesto, pinchar aquí.
Se trata de trabajar con un cuadro de doble entrada: en una columna los ingresos y en otra, los gastos. Realizaremos el presupuesto con los documentos necesarios (facturas, recibos, extractos bancarios, anotaciones en la libreta de ahorro, etc.). En la columna ingresos, anotaremos los salarios, prestaciones, pensiones, ayudas, o cualquier otra entrada de dinero que pueda tener nuestra economía familiar. En cuanto a la columna de los gastos, podemos diferenciar según la naturaleza del gasto. Así será más fácil controlarlos y si es necesario, estudiar cual de ellos se puede reducir o incluso prescindir.
Una vez realizado el presupuesto, es hora de analizar los datos y sacar conclusiones:
En general, cuando hablamos de manejar el presupuesto, nos referimos a controlar el nivel de gastos, dado que el de ingresos suele ser constante y no variar, al menos a corto plazo. Es por ello que suponiendo unos ingresos constantes, el presupuesto que realizamos al comienzo del año nos servirá para controlar si los gastos se han reducido, mantenido o aumentado a lo largo del mismo. Debemos tener en cuenta algunas consideraciones:
Vemos pues, que gestionar el presupuesto familiar es la mejor herramienta para conocer en todo momento cual es la situación real de nuestras finanzas y poder controlar, planificar y tomar decisiones de ajuste, ahorro o inversión. Insistimos en la importancia y necesidad de mantener el presupuesto “vivo”, utilizarlo y controlarlo cada mes a fin de saber en cada momento cuánto tenemos, cuánto debemos, y a dónde fue el dinero este mes.
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